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Chile vive un auge de los proyectos Build to Suit en el mercado de bodegas

Con instalaciones diseñadas a la medida y acuerdos de arriendo de largo plazo, los proyectos Build to Suit ganan protagonismo en el mercado de bodegas chileno, respondiendo a requerimientos cada vez más específicos de las empresas.

El mercado de bodegas en Chile atraviesa un período de alta actividad, marcado por una demanda creciente de infraestructura logística e industrial cada vez más especializada. En este escenario, los proyectos Build to Suit (BTS) han ganado un protagonismo relevante, consolidándose como una de las principales tendencias del sector inmobiliario industrial.

Durante el último año, este tipo de desarrollos ha experimentado un fuerte impulso, impulsado por empresas que requieren instalaciones capaces de cumplir con estándares técnicos más exigentes. Mayor altura, pisos de alto desempeño, sistemas de climatización y configuraciones específicas para procesos productivos son algunas de las características que hoy muchas compañías no logran encontrar en la oferta tradicional disponible en el mercado.

Un proyecto Build to Suit corresponde a una propiedad diseñada y construida específicamente para un usuario determinado, incorporando desde su origen todas las condiciones estructurales, sistemas y equipamiento que su operación necesita. Tal como su nombre lo indica, se trata de un “traje a la medida”, adaptable a distintos usos, como procesos industriales, centros de distribución, oficinas, retail, educación o salud.

Desde JLL Chile, su Director Industrial y Terrenos, Felipe Larroulet, detalla que actualmente el broker inmobiliario gestiona tres proyectos de estas características en distintas etapas de desarrollo. “Se trata de iniciativas variadas: un gran centro de distribución en Santiago, una propiedad industrial-comercial en la Región de Coquimbo y un proyecto industrial en Antofagasta que incorpora bodegas y manufactura”, explica.


Beneficios operativos y financierosSegún Larroulet, los beneficios para las empresas usuarias son claros. “La principal ventaja es contar con instalaciones hechas exactamente a la medida de su operación, tanto en dimensiones como en características constructivas y de equipamiento. Además, los clientes pueden acceder a propuestas diversas, considerando que los desarrolladores presentan distintos focos, niveles de conocimiento territorial, tipos de proyectos y alternativas de financiamiento”, señala.

Desde la perspectiva del desarrollador, los proyectos BTS también ofrecen ventajas relevantes. Entre ellas, destaca la posibilidad de asegurar contratos de arriendo de largo plazo antes de realizar la inversión, trabajar con arrendatarios de riesgo conocido y desarrollar proyectos ajustados de común acuerdo, lo que facilita su posterior recepción en el mercado una vez finalizado el contrato.

El creciente interés por este tipo de desarrollos responde, en gran medida, a la dificultad de encontrar instalaciones que se ajusten a operaciones más específicas, a la escasez de grandes superficies disponibles y a un mercado que ha alcanzado un alto nivel de madurez en la oferta. En ese contexto, cuando existe un requerimiento bien definido, los proyectos Build to Suit se posicionan como una alternativa seria, confiable y altamente eficiente para las necesidades actuales del sector productivo.